Alternativa a Chrome basada en Chromium pero sin Google

Índice
  1. Protección de la privacidad al instante
  2. Organizando la web para los que necesitan control
  3. Navegadores para puristas y buscadores de velocidad
    1. Ungoogled Chromium
    2. Thorium Browser
  4. ¿Y en Android? La solución para lo smartphone
  5. ¿Qué sucede concretamente cuando se cambia de navegador?

Google controla la búsqueda y la infraestructura web. Para evitar su monitoreo, considera navegadores "DeGoogled" como Brave o Vivaldi, que ofrecen privacidad y personalización sin compromisos.

Google no monopoliza solo la búsqueda; controla el código que mueve la web. La mayoría navega en Internet con Chromium. Microsoft Edge, Opera, Vivaldi y Brave comparten esta arquitectura, pero lo que diferencia a cada uno son las modificaciones que las empresas introducen o eliminan.

El software que Google ofrece incluye telemetría, sincronización con cuentas personales y, crucialmente, restricciones del protocolo Manifest V3, que limita la capacidad de los bloqueadores de publicidad. Cambiar a Microsoft Edge u Opera simplemente transfiere el seguimiento a nuevos servidores. Para escapar del espionaje, es mejor optar por navegadores "DeGoogled", versiones abiertas y limpias del motor sin vigilancia.

Protección de la privacidad al instante

El cambio de navegador puede asustar, pero con la opción adecuada, el impacto es cero. Brave Browser es un buen ejemplo. Su apariencia es muy similar a la de Chrome, así que no hay curva de aprendizaje. Sin embargo, internamente, es otra historia: los desarrolladores han eliminado el código que se conecta a los servidores de Google.

Brave no solo confía en extensiones externas; incluye un "escudo" en Rust. Este filtro actúa en la entrada de la página, bloqueando rastreadores y scripts invasivos antes de que carguen. Así, protege tu identidad y hace que navegar sea más ágil. Dedica un par de minutos a desactivar "Brave Rewards" y ocultar los íconos del monedero cripto; una vez depurado del marketing, se transforma en una herramienta de privacidad excelente.

Organizando la web para los que necesitan control

Si buscas algo más que un simple navegador y necesitas gestionar flujos complejos de información, Vivaldi es imbatible. Creado por los fundadores del viejo Opera, ofrece control total sobre cada elemento de la ventana.

Puedes plantear dos sitios uno al lado del otro para comparar precios, crear espacios de trabajo distintos y gestionar pestañas con una precisión milimétrica. Tiene un bloqueador de rastreadores efectivo y no requiere cuentas de Google para guardar favoritos. Ideal para los que pasan horas frente a la pantalla y necesitan orden en el caos digital.

Existen versiones para quienes priorizan la privacidad o exigen rendimiento, donde cada línea de código se examina al detalle.

Ungoogled Chromium

Este proyecto representa la versión más pura del motor. Ungoogled Chromium viene sin nada: sin actualizaciones automáticas, sin cuentas, sin conexiones con Google. Es una hoja en blanco. Sin embargo, instalar extensiones se convierte en un proceso manual, ya que no se comunica con la Chrome Web Store.

Para resolver este dilema, puedes instalar un módulo llamado Chromium Web Store. Activa el modo desarrollador en la configuración y arrastra el paquete al navegador. Así, recuperas la comodidad de descargar herramientas del catálogo oficial sin reactivar las conexiones a Google. Ten en cuenta que en Windows no se actualiza automáticamente; usa gestores como Winget o Chocolatey para mantener tus parches de seguridad al día.

Thorium Browser

Si la velocidad es tu única prioridad, dale una oportunidad a Thorium Browser. Mientras Google se esfuerza por crear un navegador que funcione en cualquier viejo PC, Thorium lo recompila utilizando instrucciones avanzadas del procesador como AVX y SSE4.

En esencia, es como llevar tu coche al taller para que rinda mucho más.

En PC modernos, Thorium abre las páginas más rápido que Chrome y consume menos recursos. Conservarás la estética clásica y la compatibilidad con todas las extensiones. Es una opción sólida para quienes ven su computadora ralentizada.

¿Y en Android? La solución para lo smartphone

En móviles, la situación se complica por el control de Google sobre el sistema operativo. Pero hay un heredero digno: Cromite. Disponible en F-Droid y GitHub, este navegador lleva la experiencia de Ungoogled Chromium a tu smartphone.

Es esencial para quienes quieren navegar en Android sin entregar su historial. Incorpora un potente filtro para rastreadores y permite reproducir videos en segundo plano, una opción que Google reserva para sus suscriptores de YouTube Premium.

¿Qué sucede concretamente cuando se cambia de navegador?

Cambiar de navegador puede generar dudas prácticas. Aquí te lo explico de forma directa:

  • ¿Mis extensiones funcionarán? Sí. Todos estos navegadores utilizan Chromium, así que puedes instalar cualquier cosa del catálogo de extensiones de Chrome. Todo funcionará como antes.
  • ¿Qué hago con las contraseñas guardadas? No hay necesidad de copiar nada. Al iniciar por primera vez, Brave o Vivaldi te preguntarán si deseas importar tus datos de Chrome. En tres segundos tendrás tus favoritos y contraseñas listos.
  • Sincronización entre PC y smartphone. Si optas por navegadores "puristas" como Ungoogled, perderás la sincronización automática de Google. Prueba la extensión Floccus, que permite sincronizar marcadores de forma cifrada a través de tu propio espacio en la nube.
  • ¿Los videos de Netflix o Disney+ funcionan? Sin problemas. Estos navegadores son compatibles con el módulo Widevine necesario para contenidos protegidos. En versiones más extremas como Thorium, puede que necesites habilitar una opción en la configuración para la alta definición.
  • Otras alternativas interesantes. No olvides Microsoft Edge, Opera y Maxthon. Todos basados en Chromium, pero ten cuidado: solo trasladan el rastreo de Google a Microsoft u Opera.

Después de probar decenas de versiones, mi conclusión es clara: no hay un navegador perfecto, solo el adecuado para cada necesidad. Si buscas una opción "instala y olvida” que garantice tu privacidad sin complicaciones, Brave es la elección más inteligente. Si eres un coleccionista de pestañas y amas personalizar cada detalle, Vivaldi te hará sentir como en casa. Yo dejé de usar Chrome hace años y no me he arrepentido: la idea de que cada búsqueda termine en una base de datos para perfilar mis gustos es inaceptable. Mi recomendación: prueba Brave durante una semana. Una vez que experimentes la limpieza en la navegación y la ausencia de rastreos, volver a Chrome será como regresar a una habitación polvorienta.

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